
Las transgresiones contra los bienes tangibles de nuestro sistema de telecomunicaciones, continúan. Y al tiempo que aumenta el número de infractores, se sofistican el modus operandi y las tecnologías que emplean.
En septiembre de este año se inició la investigación penal de dos casos delictivos contra nuestro sistema de telecomunicaciones, tras ser detectados por los órganos de control del Ministerio de la Informática y las Comunicaciones (MIC), de acuerdo con información ofrecida por la Fiscalía General de la República.
Se trata de la operación en Cuba de redes clandestinas, que trabajaban para dos entidades pertenecientes a ciudadanos cubanos residentes en el exterior, utilizando ilícitamente los canales de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A. (ETECSA), tanto en la telefonía móvil como la fija. Los fines, en ambos casos, eran netamente lucrativos.